lunes, 21 de noviembre de 2011

Fire. Chaos.

Imagina una explosión. El segundo en que se desprende toda esa energía concentrada. La intensidad, lo breve, lo destructivo. Imagina también lo que sucede después. El caos, el desastre, la devastación total y absoluta. Eso somos él y yo.





_¿Sabes esa sensación que tienes cuando eres perfectamente consciente de que te fallará?
_Te lo dije. Te lo advertí hace semanas.
_No quería creer que había vuelto para destrozarme. Nunca me prometió nada. No es su culpa.
No, claro que no era su culpa. Era mía. Por bajar la guardia en ese segundo. Por imaginar que todo lo que me decía era real. Que él y yo éramos reales.






Ruinas.

viernes, 11 de noviembre de 2011

My kid.

Sobrevivir por si decides llamar a mi puerta. Sobrevivir porque sólo puedo vivir contigo. Con los dientes y el alma puesta en tu regazo. Y reconoces que sabe a traición. Que sabe a culpa y a necesidad. Que calma tus latidos con su corazón, con sus abrazos.
Sabes que te prometiste que nunca volverías a sentirte así en otros brazos. Y llega él. Con el mundo en su sonrisa. Y rompe la promesa. Vuelves a sentir lo mismo que has sentido antes. Pero ¿sabes qué?. No es lo mismo. Es mejor. Muchísimo mejor.




_No puedes llegar a imaginar el miedo que tengo.
Me miró. Como él sabe. Haciéndome temblar. Me abrazó.
_No voy a irme. No quiero irme. _susurró.
Fue más que suficiente.





Destino.

domingo, 30 de octubre de 2011

Taste.

Fue un segundo. Quizás dos. Su piel volvió a rozar la mía. Sin más. Un contacto efímero, simple, casi irrisorio. Había pasado tanto, tanto tiempo. Tantos nombres nuevos. Tantas caricias desconocidas. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Ninguna. Absolutamente ninguna como su piel. Nadie. Absolutamente nadie.



_Después de tanto tiempo..._tenía mi cara entre sus manos. Me miró. Me sonrió. Me fallaron las piernas_Nunca creí que llegaría a pasar.
_Gracias._susurré.
Me apretó contra su cuerpo.
_¿Gracias por qué?
_Por volver.



¿Destino?


domingo, 16 de octubre de 2011

Clock.

Me estoy contradiciendo a cada paso y le estoy poniendo punto y aparte al orgullo. Estoy haciendo todo lo que dije que nunca haría. Me estoy arrastrando ante ti. Me estoy arrastrando por y para ti.




_¿Sabes que volverá no?
Se me aceleró un poco el corazón. Asentí.
_Volverá cuando él quiera. No cuando tú le necesites.







No sabes qué duele más.

domingo, 2 de octubre de 2011

Be mine.

_Ella era un chica de costumbres ¿sabes?. Tenía tantas que a duras penas puedo recordarlas todas. Sin embargo, hay una que destaca por encima de todas las demás. Una que se grabó a fuego en mi memoria y que, me temo _me miró a los ojos_ nunca podré olvidar. Esa costumbre era increíble. Fantástica. La más maravillosa de todas. Y yo...yo no supe verlo.
Pude ver en su rostro el rastro de la tortura que aún hoy le suponía recordar aquello. Siguió hablándome.
_Cada mañana, cuando a penas era consciente de que mis pupilas le daban los buenos días a la mañana, ella se aferraba a mí y me susurraba que me necesitaba.
Su voz se quebró. Necesitó unos segundos para recomponerse.
_A pesar de que era una chica de costumbres, un día dejó de hacerlo. Esa costumbre se marchitó. Simplemente dejó de existir. Y aunque seguimos muchos años más, nunca pude dejar de pensar que ella no quiso necesitarme más.




Uno no puede huir de sus propios fantasmas.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Shame.

Muy de mañana te late desesperado el corazón. Puedes sentir cómo te susurra que le has decepcionado. Te susurra que esperaba mucho más de ti.
Y tú encoges con cada palabra. Pidiéndole perdón por cada beso que has dado. Por cada beso que no le has dado a él.



_A veces te miro. _dije.
_¿Y qué ves?_murmuró.
_Nada. _contesté.
No quise decirle que le veía a él. Y que eso, para mí, era mucho más que suficiente.



Dime que es mentira todo.

martes, 30 de agosto de 2011

Your sin.

En solo un segundo todo tu mundo vuelve a girar sobre su eje. De repente todo encaja; un día cualquiera (un lunes, o quizás un viernes), sin previo aviso, te das cuenta de que es él.
Él es tu escondite secreto, donde te ocultas del mundo, donde todo es tan fácil como tú quieres que sea. Él es lo que permanece siempre. Es tu coartada. Él es quien sopla cuando el aire empieza (simplemente empieza) a ser escaso. También es a quien recurres cuando todo está mal o cuando sientes que la cabeza te va a estallar. En un suspiro te das cuenta de que él es tu chaleco salvavidas.





_Empiezo a ahogarme. _susurró.
_Hace mucho tiempo me ofrecí a respirar por ti._ dije con un hilo de voz.
Me sonrió y se acercó a mi. Me sujetó por la cintura. Me desasí de él en ese mismo instante.
_He dicho "hace mucho tiempo". Creí que iba a ser capaz de ponerte el mundo a tus pies toda la vida. Es obvio que me equivoqué.
Le dejé allí con el corazón roto. No me dolió. Él mío todavía sangraba rabia.




Todo por no ahogarte.


martes, 23 de agosto de 2011

No one cares.

Un gran amigo me dijo una vez, que sólo hay dos cosas importantes en la vida. Una es ser feliz. La otra es ser capaz de dormir tranquilo. Hoy he llegado a una conclusión. Puedo contar con los dedos de una mano las veces que he sentido algo parecido a una felicidad completa, pura y perfecta. Una felicidad que sólo decidía asomarse a mis mañanas cuando tu aliento rozaba mi cuello. Una felicidad que te necesita desesperadamente para salir de su escondite. También son escasas las ocasiones en las que puedo conciliar el sueño y ésas son las que he podido compartir contigo. Hoy he llegado a una conclusión. Una conclusión tan evidente como dolorosa. Tan simple como imposible. Que lo más importante de mi vida, eres tú.


_Piensas en mí.
En su cara se dibujó una mueca de suficiencia total y absoluta.
_¿Qué has dicho?_mi voz sonó fría. Congelada.
_Cuando estás con él. Sé que piensas en mí. Cuando te acaricia, cuando te coge de la mano...
_Cállate. _espeté. No podía creer que estuviera diciendo aquello. Sentí que me llenaba de ira a la vez que me flaqueaban las fuerzas.
_Dime que no es cierto. Dime que no piensas en mí cuando te revuelcas con él. ¡Vamos!
Cuando le miré, pude verle respirar de forma irregular, casi violentamente.
No quise mentir. Tampoco decir la verdad. Opté por el silencio. El mismo silencio que me ahogaba cada mañana al despertarme y no escuchar a su corazón latir en mi colchón.



Esperar lo imposible.

jueves, 18 de agosto de 2011

Air.

Le siento aquí conmigo. Tan cerca como le sentí la última vez. Respirando sobre mis pómulos y sonriéndome escondido detrás de un beso que se me antojó perfecto. Ahora le espero ¿sabes?. No puedo evitar quedarme sentada, contando cada latido que queda para que sus ojos dibujen mi silueta una y otra vez.



_No quiero hacerte daño._murmuró.
Le acaricié la cara con dulzura.
_No lo hagas._ durante un segundo me quedé sin aliento, enseguida corregí_ No lo harás.
Apartó mi mano de su rostro y me quedé muy quieta frente a él.



Lo bonito de tu calor contra mi helada.

sábado, 6 de agosto de 2011

To the sea.

Volvió. No para quedarse. No para susurrarme que solo me necesita a mí o para prometerme que nos queda una eternidad juntos. No. No es su estilo. Nunca lo ha sido. Volvió para recordarte lo infinitamente bien que encajan sus labios con los tuyos. Volvió para demostrarte que es capaz de hundir tus defensas. Volvió porque quiso. No porque te quiera.



_¿Cómo quieres que te crea?_susurré.
_No te estoy mintiendo. Eso debería ser más que suficiente.
Sujetó mi mano y luego mi rostro. Su mirada se cruzó con la mía y un escalofrío me recorrió el cuerpo. Demasiado tarde.
_¿Sabes? Ese es el problema. Que no lo es.
Huí.






No me hace(s) bien.

martes, 2 de agosto de 2011

Lasts in love.

Tienes claro qué harás cuando le veas. Le dejarás claro quien es él y quien eres tú. Que no le necesitas. Que no le echas de menos cada vez que respiras y que tu cama no extraña su piel. Pero entonces aparece, sonríe y tu mundo se desploma a sus pies.



_Espera.
Su boca se detuvo a escasos centímetros de la mía, donde había descansado un segundo antes. Me alarmé. Un miedo atroz me recorrió todo el cuerpo.
_¿Qué ocurre?_pregunté con un hilo de voz.
No me contestó. Se limitó a recorrer con su nariz y sus labios cada rincón de mi cuello. Devorándome sin prisas. Estudió cada poro de mi piel durante una eternidad. Yo cerré los ojos y le dejé hacer. Su boca dibujó con delicadeza mis pómulos. De repente, se detuvo otra vez, con sus labios a menos de un "te quiero" de los míos. Abrí los ojos.
_¿Qué ocurre?_repetí.
Me miró a los ojos. Dulce, atravesándome muy dentro. Cuando habló lo hizo con una tristeza repentina dibujada en el rostro.
_Intento clavarte en mí. Intento poder recordarte si mañana no...
Le abracé.
_Siempre estaré aquí. Siempre. No quiero que lo dudes _murmuré.
Su mirada se transformó. Lo que dijo me congeló. Mis miedos se materializaron delante de mí. Tan reales como nunca antes.
_No dudo de ti. Dudo de mí. De que mañana sea capaz de estar aquí, contigo.
Me hizo trizas.




¿Qué hago?

miércoles, 27 de julio de 2011

Nothing compares.

Y le das vueltas. Todo el día. Le tienes durante todo el día encajado entre tus pensamientos. Aparece en cuanto abres los ojos y te abandona en cuanto consigues cerrarlos. ¿Pero sabes qué? Que no puede abandonarte porque ni siquiera está contigo. Lo único que conservas de él es el recuerdo de sus labios deslizándose por tu piel y una sonrisa que compartes con sólo él sabe cuantas. Y no sabes lo que duele más. Si la indiferencia que siente por ti, o la absoluta y efímera devoción que parece sentir por dormitorios que no huelen a ti. Si las lágrimas que se te atragantan por orgullo o la necesidad de sentirle cerca, tan cerca como pudiste haber estado de él.



_Tienes que entender que te mintió. Por una razón o por otra. Pero lo hizo.
La realidad que había estado evitando me estalló en la cara. Sin anestesia. Una herida certera, limpia, sin desgarrones.



El dolor de quien se sabe perdedor.

lunes, 25 de julio de 2011

In you.

Se desnudó ante mí con sus palabras. Me arropó con cada latido y cada jadeo. Cosió y entretejió las finas telarañas que cubrieron todos y cada uno de mis inviernos. Fue capaz de escalar el abismo de entre mis piernas y se atrevió a colonizar mis lunares. Hizo lo que nunca nadie había hecho.



_Hay cosas que nunca te dije.
Le observé con curiosidad, casi con indiferencia.
_¿Ah, sí?
_Sí.
_¿Cosas como qué?
_Que te quise mucho. Mucho más de lo que me gustaba admitir.
Me congelaron sus palabras. Todas y cada una de ellas.



No sales de aquí.

martes, 12 de julio de 2011

Earth.

Sus ojos son destrozo. Son canela y desesperación. Son un reflejo de los míos. Son todo lo que necesito al despertar.


_¿Huirías conmigo?_me preguntó con un susurro.
_Sólo si me prometes que nadie nos encontrará nunca.
Me abrazó. Fuerte. Me dijo tanto, tanto, sin hablar, que no pude evitar echarme a temblar.





No cualquiera.

lunes, 27 de junio de 2011

Oh children.

Sabe cómo corromperte. A ti, a tus mañanas de domingo y a vuestras caricias de mediodía. Es el único que sabe por qué te gusta cuando llueve muy fuerte o por qué te dan miedo las despedidas. Es el que escucha tus latidos aunque esté en la otra punta del mundo. El que reconoce tus suspiros por que los ha llevado anclados en su espalda durante meses.



_Dime que quieres estar sin mí y me iré. Sin más.
Sus dedos jugaban con mi pelo. Quería gritarle que se fuera de allí. Que sin él sería todo mucho más fácil. Que no le necesitaba. Y sin embargo solo pude susurrar dos palabras.
_No puedo.
Me sonrió. No fue una sonrisa tímida, ni tierna. Tampoco fue cálida. Era satisfacción lo que se dibujaba en ella. No quería estar conmigo pero tampoco iba a perderme. Me odié.



Nuevos horizontes.

viernes, 10 de junio de 2011

When it's enough.

Días en los que quieres congelarte en tu cama y que el mundo se calle para que puedas pasar sola el duelo que te corroe por dentro.
Días en los que nada encaja. Ni el sol está en su sitio, ni el aire, ni su piel. Hibernarías con gusto si tu conciencia te dejase, pero no lo hace. Insiste una y otra vez en que no hiciste lo correcto. Que te rendiste antes de tiempo sin presentar batalla. Y a ti eso te destruye por dentro. Por que si dejaste de luchar no fue precisamente porque te dio la gana. Dejaste de luchar porque perdiste todas las razones que tenías para hacerlo y creíste que el dolor del pecho se apagaría con una estación o dos.
Hoy el dolor es más intenso que nunca y se niega a abandonarte. Se niega a dejar que olvides cada herida como si las cicatrices no fueran suficiente.



Él la miró con dulzura. Tanta que a ella se le incrustó en el alma y ya nunca más pudo sacarla de allí.




Hoy es así.

jueves, 2 de junio de 2011

Learn.

Morderle el culo a tus malos días y burlarnos juntos de los míos. Agarrarme fuerte a tu forma de ver la vida, a tu capacidad de dejarme el corazón en vilo cada vez que te vas. Romper mis dudas con tus brazos. Olvidarme de que nunca podré hacer todo lo que pueda para que te levantes cada mañana con una sonrisa. A mi lado.


_Pareces feliz con él.
Me sonrió. No fui capaz de verle venir. Me puse a la defensiva.
_Lo soy.
Sonrió aún más.
_He dicho que lo pareces, no que lo seas.
_No me importa lo que pienses.
_Has aprendido a mentir.
Empezaron a aparecer las primeras fisuras en mi coraza. Me supliqué a mi misma que me mantuviera firme. Se acercó a mi. Me di la vuelta, no soportaba verle tan cerca. Me abrazó y me temblaron las piernas. Susurró en mi oído.
_Puedes intentarlo cuanto quieras. Él siempre me dirá la verdad.
Allí, debajo de su mano y dentro de mí, mi corazón latía frenético. Gritándole que siempre será él.





Infinito.

jueves, 14 de abril de 2011

Don't make a sound.

Suenan dos acordes de esa canción y vuelves a mí. Una y otra vez. Sin poder evitarlo. Sin querer evitarlo.



_Dime qué es lo bonito de todo esto. Por favor. Dime que aún queda algo bonito por lo que seguir adelante. Algo por lo que respirar. Una razón. Sólo una.
Él me miró. Por un segundo temí que no encontrase respuesta. Temí no ser la única que no sabía por dónde seguir. Me aterrorizó que a él no le quedasen razones.
_Por favor..._ susurré.
Me abrazó. Me estrechó contra él y pese a todo me sentí segura. Segura como antes. Como cuando sus brazos eran mi dique, mi salvavidas.
Deshizo el abrazo pero me mantuvo a centímetros de él. No pude pedir más que verme reflejada en sus ojos para siempre. Él habló en un susurro, acercándose a mi oreja.
_Mi razón eres tú.






Siempre tú.

viernes, 1 de abril de 2011

Hurting me.

Le dije que no volvería a pasar. Le conté que otro me hacía sentir otra vez. Le susurré que me olvidase, que yo ya lo había hecho. Que intentase ser feliz, que yo lo estaba consiguiendo.
Le mentí.






_¿No eras tú la que presumía de orgullo y principios?
Encajé el golpe como pude, sorteando el puñal que había decidido enviarme. Aparté la vista de sus ojos e intenté tranquilizarme. No abrí la boca. No supe qué decir. Continuó hablando.
_Mírate ahora...Das pena. Mendigando mi atención. Encontrándole doble sentido a todo aquello que no lo tiene.
Estallé.
_Cállate.
_¿Cómo dices?_controló bien la sorpresa que le dibujó en la cara. Pronto dejó paso a una sonrisa irónica.
_Cállate_repetí. Despacio, sin alterarme.
_Duele escuchar las verdades ¿no?
Fue más de lo que pude soportar.
_Dice mucho de ti que las primeras verdades que me has dicho en tu vida las hayas dicho para herirme.

Bum.

viernes, 11 de marzo de 2011

Make you notice.

Siempre fue nuestro mes. Con los días contados, como en una cuenta atrás. Sin saber que existía una cuenta atrás.




_No entiendo cómo lo has hecho. ¿Cómo has podido arrancarme de ti?
Noté como el familiar nudo de mi garganta se apretaba aún más, dejándome casi sin aire. Me mantuve en silencio. No quise dejar de escucharle.
_Sin anestesia. Sin una cicatriz que demuestre que existí para ti. Nada.
Se calló. Supuse que para escuchar una respuesta, una explicación por mi parte. El corazón me latía con fuerza, decidiendo coser su nombre en cada latido. Como siempre. Como nunca antes.
_Una herida debe cerrarse para poder cicatrizar.
Sentí que las lágrimas se me escapaban sin mi permiso. Me cogió de la mano y mi piel se erizó ante él. Decidí mirarle a los ojos.
_¿Entonces...?_susurró acercándose a mí.
_Aún me desangro sin ti.







Como tú.

viernes, 18 de febrero de 2011

Enough.

Y cada roce de tu lengua con sus labios sabe a despedida. Y cada vez que vuestras manos se buscan sólo para encontrarse un segundo después, puedes sentir cómo el corazón cose a tu piel todos y cada uno de los recuerdos que os unen. Intentando demostraros que aún puede ser. Que os habéis querido demasiado intenso, demasiado bonito como para dejarlo escapar.





_¿Y qué pasa si no puedo más?
_Que te sonreirá como él sabe y creerás que todo está bien...Aunque no sea así.




El día que no pueda más.

viernes, 4 de febrero de 2011

Make me wanna die.

A veces no puedo evitar imaginarme cómo sería el dibujo que dejarían mis uñas en su espalda.




_¿Qué salió mal?_le miré derrotada_ Dime en qué fallamos. ¿Qué demonios decidimos hacer mal?
Me observó con ternura, como sosteniéndome con su forma de ver la realidad. Me abrazó, y mientras yo rezaba para que nos fundiéramos el uno con el otro por última vez, él me susurró al oído.
_Tu y yo éramos invencibles juntos. Quizás el mundo no esté preparado para eso. Aún no.



Empieza a preocuparme.

viernes, 21 de enero de 2011

Wondering why.

Algo así como que los días parecen menos grises si él los colorea con sus palabras. Como si el corazón quisiera escribir el prólogo de una historia que ya tiene sentenciado su epílogo. Y callas, y te mantienes expectante. A la espera de que él decida compartir un microsegundo de su tiempo con tus ojos. Un microsegundo en el que serías perfectamente capaz de dibujar despertares, cenas inesperadas, gemidos e incluso batallas que no te importaría perder.




_No lloro por tí_ escupí, las palabras como si fueran veneno. Aunque supe desde el primer instante que más que a veneno sabían a excusa.
Inhaló aire, como cogiendo fuerzas de cada molécula de oxígeno que respiraba.
_Eso ya lo sé, pero no me importa..._su voz se volvió un susurro.
_Si no te importa ¿qué haces aquí?_ le interrumpí_ Si no te importa lo más mínimo nada que tenga que ver conmigo, deberías irte. Ni siquiera sé por qué has venido.
Me miró a los ojos, atravesándome.
_...no me importa por qué llores. ¿Es que no lo entiendes? Lo único que quiero es que no lo hagas. No quiero que llores ni por ti, ni por mí, ni por nada en este mundo. No quiero. No puedo soportarlo.
Me secó las lágrimas con la manga del jersey. No quise pensar más.




vacía.

domingo, 2 de enero de 2011

Black rainbow.

Masticas cada segundo como si por ello fueras a digerirlos mejor. Y te das cuenta de que no. Que no eres capaz de salir a la calle sin que te queme el recuerdo de su mano jugando con la tuya.Que el simple hecho de despertar cada mañana se hace insoportable sin tus latidos en el colchón.

¿Sabes qué es lo peor? Que aunque haya decenas de sonrisas o besos apasionados cada noche, detrás de ellos,siempre, siempre, siempre, apareces tú.



_No quiero jugar más.
_¿Jugar? ¿A qué? ¿Quién está jugando?
_Tú. Yo. Nosotros. No quiero jugar a querernos en los portales. Ni quiero jugar a olvidarte cada lunes. No me gusta tener que jugar a fingir que no me importa lo que sientas. Me he cansado.
_¿Entonces a qué quieres jugar ahora?
Me desarmó.




Lo más bonito.

sábado, 25 de diciembre de 2010

4 years.


Siempre vivirás en mí, de una forma u otra. Me dejaste aprender a sentir a través de tu piel y tus ojos y ahora ya no sé hacerlo de otra forma. Pasarán meses, años, décadas y mis entrañas seguirán encogiéndose al verte pasar. Ten por seguro que mis cenizas te echarán de menos siempre. Mucho después que siempre.
Creaste de la nada un dolor que jamás creí posible, un dolor que empieza a ser parte de todo lo que respiro, un dolor que deja tantas cicatrices que ni siquiera el tiempo se atreve a curar.

Y si pudiera pedir una cosa, un único deseo, sería un susurro. Sería tu voz acariciando mi corazón. Tu voz murmurando que no pasa nada, que has vuelto, para quedarte aquí, conmigo.





_No puedo entenderlo. Te rompió el corazón.
_Yo misma se lo entregué en bandeja. Lo convertí en suyo al igual que suyo se convirtió en mío.
_Pero tú nunca serías capaz de herirle. Su corazón sigue intacto.
_Su corazón sigue aquí, conmigo. Por si algún día decide volver.




Nunca, nadie, te querrá como yo. Nadie.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hopeless.

Y que aunque no me acuerde de lo que sentía mientras sonreías o te miraba a los ojos, sí recuerdo lo que sentía cuando me sonreías y me mirabas a los ojos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Lil' darling.

Como si escribiendo lograra sofocar el dolor. Anestesia de tinta y papel.




"_Tú aún no lo sabes pero algún día te casarás conmigo. Será una boda de cuento y tu madre probablemente llore al verte vestida de novia. Aún no sé cuantos invitados tendremos pero sé qué no serán muchos porque tú lo querrás así. _ cogió aire _ Y por encima de todo, serás mi princesa.
Me estremecí. Nunca supe si fue por el miedo atroz que me producía un futuro tan perfectamente delineado o el miedo aún mayor a un futuro sin él. Decidí defenderme.
_Nunca me han gustado los cuentos de princesas.
Sus ojos brillaron aún más.
_Entonces seremos como Bonnie and Clyde. Te llevaré en mi moto hasta Las Vegas y allí nos casará Elvis en una pequeña capilla al lado de la carretera. Y siento mucho que no te gusten los cuentos de princesas, pero nada va a impedirme que tú seas la mía."


Nunca, nunca, nunca.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Hard.

Tan fácil como que ya no siento cuando te veo.
Tan fácil como que echo de menos los suspiros entre mis almohadas.



_¿Y si algún día me ves llorar?_pregunté.
_Lo mato.
_¿Por qué?
Él respiró lento.
_Porque sabría porqué lloras.




_¿Y si...?
_No.

lunes, 6 de diciembre de 2010

On you.



Cuando exhibes tu indiferencia ante mí y cuando me rompo por ello.
Cuando hasta parece que te importa lo que me pase y mis defensas se tambalean otra vez.
Cuando cualquier sonido me recuerda a ti y a tu particular forma de reírte.
Incluso cuando cada gota de lluvia lleva impresa la palabra nosotros.





_No me puedo creer que ni siquiera me hayas saludado._estallé.
_Pero...
_Hace siglos que no nos veíamos y...
_¿Puedo hablar?
Asentí.
_No te saludé porque no te vi. Había muchísima gente en la calle en ese momento y simplemente no te vi.
Me lo dijo de tal forma que no pude dudar de su palabra. Decía la verdad. Y eso me reconcomió por dentro. Consiguió hacerme ver que aún sigo buscándole entre rostros anónimos. Ansiando encontrarle por encima de todo. Deseando que me encuentre de una vez por todas.






It's a small crime.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Wrong time.

Nunca me han gustado las condiciones. Ni ponerlas ni que me las impongan. Y sin embargo, estoy acostumbrada a sufrirlas. Tú mismo fuiste una condición. Todo estaba bien si tú estabas bien. Nunca importó que yo me desgarrara por las esquinas. Nunca te importó. Aunque...¿sabes qué? Quizás el problema no fuera ése. Quizás el problema era que a mí tampoco me importaba.





_Nunca me han gustado las condiciones. _respondí con frialdad.
Noté cómo me observaba durante un minuto que se me antojó eterno. Decidí no levantar la mirada del suelo.
_¿Y si nos olvidamos de ellas?_me susurró.
El cosquilleo de mi estómago se hizo más intenso.
_No serías capaz.
Levantó mi cara poniendo un dedo sobre mi barbilla. Mis ojos quedaron a la altura de los suyos. Empezaba a ser demasiado para mí.
_Por ti sería capaz de suplicarle a la luna que brillase sólo para ti.



Que ni quiero que vuelvas ni quiero que te vayas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Rootless tree.

Olvida mis sollozos de medianoche, olvida los malos días, olvida también todos los terremotos que nos sacudieron, la forma tan estúpida que tenías para hacer que el cielo se resquebrajara por mí, olvida los reflejos de los semáforos en la carretera mojada y en tu piel.
Olvídalo. Quiero nuestros recuerdos sólo para mí.



_No eras así. _escupió.
Me pilló por sorpresa pero supe recomponerme.
_No, claro que no. _respondí con tranquilidad.
_Me gustabas más antes. _susurró acercándose a mí.
_¿Cuándo?_ pregunté mirando al suelo.
Él se acercó más, matando la distancia entre los dos. Rozó su cara con la mía y me susurró al oído algo que sigo teniendo clavado dentro de mí.
_Cuando tenías el corazón roto por mí.



Déjame fuera de esto.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Holding.

¿Sabes? Me da hambre de ti ver cómo te despeinas con la mano cuando algo te preocupa. Me pasaría siglos cazando todos los lunares que escondes en la piel.



_Déjate de tonterías.
Le miré sorprendida.
_¿Por qué?Sólo te estaba diciendo que...
Me interrumpió mientras me miraba a los ojos. Por un instante me flaquearon las fuerzas.
_Tonterías. Estabas diciendo tonterías que no quiero escuchar.
Me dolió el corazón de una forma que no me gustó.
_¿Te parecen tonterías lo que digo?No tienes por qué escucharme. Nadie te obliga.
Su mirada se volvió mucho más intensa. Me sujetó las manos y pude sentir un calor que creía olvidado.
_Claro que quiero escucharte. Quiero escucharte durante el resto de mi vida. Aunque no tengas nada que decir. Pero no quiero escuchar esto.
Parpadeé.
_No te entiendo._ murmuré.
Se acercó más a mí y su olor se confundió con el mío.
_No quiero escuchar que es él quien te ve dormir cada mañana.
Desmontó todas y cada una de mis defensas. Tocó mi corazón.




Nunca.

domingo, 31 de octubre de 2010

Forgiven.

¿Qué pasará cuando te canses de intentar reconocerte todas las mañanas frente a un espejo? Parece que tu reflejo no tiene sentido si él no está contigo en él. Justo detrás de ti, preparado para darte un beso en el cuello mientras te desea un buen día.






No olvides que dolió

jueves, 7 de octubre de 2010

Pains me.

Todo te recuerda a él. A todas y cada una de las tonterías que tiempo atrás dibujó para ti. Incluso ahora, que todo es nuevo aquí, su recuerdo se aferra a cada segundo. A ti, a tus sábanas, a la lluvia y, sobre todo, a tu mirada. Esas que un día compartiste con él. De esas que él quiso compartir contigo.



_Podrías ser un poco más amable conmigo, por variar un poco...
Arqueé una ceja y resoplé.
_¿Porqué tendría que serlo?
_Porque antes lo eras.
Sujeté mi rabia todo lo fuerte que pude.
_¿Antes cuándo?¿Cuando daba mi vida por ti?
Le herí.
_Sabes que no me refería a eso.
Le contesté mientras recogía mis cosas.
_A veces hay que tomar decisiones ¿verdad? Es lo que tú me enseñaste. Tú tomaste la tuya. Decidiste que no necesitabas quererme. Déjame a mí tomar mis decisiones.
_¿Y cuáles son esas decisiones?
_Voy a decidir que no te quiero en mi vida.
Él me miró de una forma que no supe reconocer.
_¿Vas a?

Dio en el clavo.



No hope.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Él parece feliz. Tú te alegras, te alegras mucho más de lo que creías posible. Quieres ser feliz, y mientras lo intentas, el mundo se encarga de echarte, sobre los hombros, toda la mierda que es capaz.



_No puedo creerlo. No quiero creerlo. _murmuré.
_Te juro que es cierto.
La miré a los ojos y sentí que mis pulmones habían decidido dejar de funcionar. Decía la verdad.




¿Peor?

jueves, 9 de septiembre de 2010

First time.

Nunca creí que llegaría. Nunca creí que mi corazón, mis sábanas y mis septiembres dejarían de echarte de menos. No lo harán hasta que recuerden cómo tus manos rozaron las mías por primera vez.




_Somos parte el uno del otro. Eso no puedes evitarlo._murmuró herido.
_Dame tiempo. Sólo un poco de tiempo y dejaremos de serlo._susurré.
Me miró con lástima.
_Empieza por querer que así sea.



Cuenta atrás.

viernes, 20 de agosto de 2010

Timeless.

¿Qué haces cuando ya ni siquiera te reconoces frente al espejo?Cuando ya no te quedan razones, cuando te das cuenta de que la única razón por la que se regía tu vida se ha evaporado sin más. Sin dejarte una pista, un aliento. Sólo recuerdos. Recuerdos que necesitas extirpar de ti ya.


_Necesito alejarme de ti, desintoxicarme.
Me acarició la cara con dulzura.
_Si realmente es lo que necesitas...adelante.
En ese instante tuve miedo. Un miedo atroz que me devastó por dentro.
_¿No...no piensas decirme nada?_murmuré.
Se sorprendió.
_¿Qué quieres que te diga? Si es lo que necesitas, yo no voy a impedírtelo.
Me quedé callada, intentando mantener las lágrimas a raya.
_¿Qué quieres que te diga?_repitió mirándome a los ojos.
_Pídeme que me quede. Pídeme que esté aquí contigo para siempre. Por favor.
Me abrazó con fuerza.
_Nunca podría pedirte eso, aunque me muera de ganas de suplicarte que no me sueltes nunca. Sería demasiado egoísta. No puedo hacerte eso._ me susurró.
_Por favor._repetí con un hilo de voz.
En ese momento, pronunció cuatro palabras. Cuatro. Esas cuatro palabras me devolvieron todos los latidos que mi corazón creía perdidos.
_Quédate conmigo para siempre.




Algún día.

domingo, 15 de agosto de 2010

Loved.

Ya ni siquiera eres parte de mí. Son ya pocas, muy pocas, las veces que el corazón me suplica por ti. El tiempo va borrando la huella que dejaste en mi piel y el sonido de tu risa cada vez parece más lejano. El aire, el cielo e incluso el sol parecen sonreírme, como si quisieran regalarme su aliento, como si quisieran hacerme entender que ya no vives en mí. Y yo me lo creo. Me lo creo hasta que me descubro escribiendo sobre ti por enésima vez. Como si escribiendo sobre nosotros el pasado se materializase ante mí, cicatrizando todas y cada una de mis heridas.


_¿Ya no me quieres?
_Ése es el problema.
_¿Cuál?
_Que yo nunca te quise.
Aguantó el golpe como pudo, tiró su orgullo por la borda e intentó recomponerse.
_Yo puedo hacerlo por los dos. Por nosotros.
Piedad, suplicó para sus adentros, por favor, piedad. Apiádate de mí, del amor que siento y que nos hace ser nosotros.
_No puedes hacerlo. Nadie puede hacer eso. Fuiste tú quien inventó ese nosotros que nunca existió.



Una y otra vez.

lunes, 9 de agosto de 2010

Pretend.

Podría jugarme el pescuezo, la vida y el corazón. Sería capaz de apostar todo lo que tengo. Te preguntaría si es cierto y tú me mentirías diciendo que no. Yo masticaría tu mentira, la convertiría en una excusa perfectamente válida y me entregaría a ti. Sólo tras un nuevo amanecer sería capaz de verte tal como eres. Sólo mentira y engaños.





_Te gusta._dije sonriendo.
El poco color que quedaba en su rostro se esfumó al instante. Enseguida se recompuso.
_¿Pero qué dices?
_Que te gusta._repetí.
Su rostro adoptó una expresión neutra.
_No sé de dónde has sacado eso.
Una extraña rabia empezaba a invadirme.
_Te conozco de sobra como para saberlo. Y además, no lo niegas.
Él me miró.
_No tengo ni que negarlo. ¿Por qué crees que me gusta? No lo entiendo.
Su mirada reflejaba confusión y por un segundo creí que me confundía. Creí que eran únicamente imaginaciones mías. Me armé de valor.
_Sé que te gusta por cómo la miras.
Se sorprendió.
_¿Ah si? ¿Y cómo se supone que la miro?
_La miras como me mirabas a mí antes.
En ese instante no tuve dudas. Su mirada me lo dijo todo. Yo tenía razón.
Crash.





Suerte.

martes, 3 de agosto de 2010

Runaway.

No quiero que me toques con esa ternura hipócrita que ni siquiera me corresponde. No quiero tener que cerrar los ojos mientras otros susurros tratan de extirparte de mi interior. No me gusta no controlar esto y me mata el no poder arrancar de ti todo lo que no pudimos ser. Me mata no poder regalarte nuestro futuro.



_¿En qué piensas?_le preguntó.
Ella se quedó callada. Ni ella misma lo sabía.
_En cosas...supongo._susurró.
Notó sus ojos observándola.
_Dime.
Ella sonrió en la oscuridad.
_En que echaba de menos esto.
Se incorporó ligeramente y su mirada la atravesó.
_¿El qué?
_A ti.
Él carraspeó, se incorporó aún más y sus miradas se encontraron.
_Tú no...no...bueno...no sentirás lo mismo que antes ¿no?
Ella casi sintió deseos de romper a reír. Casi.
_No, por supuesto que no.
Él suspiró aliviado y sonrió. Ella se armó de valor y preguntó.
_¿Y si fuera así?
_Sinceramente espero que no sea así.
El corazón de ella se encogió.
_¿Por qué?
_Por que ahora es todo mucho más fácil.
Él se acercó y la besó. Ella, casi sin quererlo, le devolvió el beso.



Una vez más.

sábado, 31 de julio de 2010

Take my time.

Y me da vergüenza. Me da vergüenza confesarte que mi cama no tiene sentido sin ti. Me da vergüenza necesitarte demasiado o no quererte lo suficiente. Hasta me avergüenza decirte que quiero que te quedes a mi lado para siempre.




_Quédate conmigo._susurré.
Me miró como si no supiera cómo reaccionar. Como si la cabeza le gritase que no debía, que ya me había hecho daño suficiente y el corazón le exigiese quererme un poco más.
_¿Estás segura?
Me acerqué a él con la mirada fija en el suelo. Le cogí las manos y besé una de ellas mientras una lágrima me resbalaba por la mejilla. Levanté la mirada y comprobé que me miraba con ternura y compasión. Mi corazón latía tranquilo, con la seguridad de que lo hacía en el lugar que le corresponde. Junto al suyo. Le besé mientras cerraba los ojos con fuerza intentando memorizar cada sensación. Como si fuera la última vez. Sin saber que era la última vez.



Que te necesito.

lunes, 26 de julio de 2010

P from princess.

Pasar una última noche contigo. Volviéndome loca. Queriéndonos tanto como antes. Haciendo lo imposible. Queriéndonos incluso más que antes.





_Ahórrate el "
te lo advertí". Tenías razón. No debí fiarme de él, lo hice y me ha echo daño. Toda la culpa es mía. Lo sé.
Solté todo de golpe. Escupía las palabras. Me ardían en la garganta. Yo esperaba una mirada de superioridad mezclada con un ligero atisbo de compasión pero en lugar de eso me encontré con sus ojos llenos de arrepentimiento.
_Yo...yo nunca quise que esto pasara. Nunca quise que te hiciera daño.
Me sorprendí.
_Eso ya lo sé.
Levanté una mano para acariciarle la cara y él apartó el rostro. Me di cuenta de que lloraba.
_¿Qué...qué ocurre?_pregunté.
Él no contestó, se limitó a respirar de forma irregular, intentando contener las lágrimas. Empecé a preocuparme.
_¿Pero me quieres decir qué te pasa? Me estás asustando...
Le obligué a mirarme a los ojos. Me asusté aún más. Su mirada reflejaba un dolor inimaginable.
_En el fondo, quería que sucediese esto. Que te sucediese esto.
Todo mi cuerpo se paralizó. Los restos de mi corazón se congelaban por momentos.
_¿Qué?
_Necesitaba que esto ocurriese.
_¿Me estás diciendo que necesitabas que me hicieran daño? ¿Es eso?
Sus ojos se abrieron un poco más.
_¡No! Por supuesto que no.
_¿Entonces? No te entiendo.
_Necesitaba que te dieses cuenta de que él no es para ti. Nunca lo fue, aunque tú te empeñases en negarlo y mirar hacia otro lado.
Silencio.
_Por favor...
Me sujetó la cara con las manos.
_Yo nunca...nunca te haría daño._susurró.
Sentí su aliento en la cara. Cerré los ojos y por un momento casi olvidé que fue él el que me destrozó sin piedad meses atrás. El que llevo tatuado a fuego en la piel. El que necesito más que a nadie.




Quizás sí te necesite.

lunes, 19 de julio de 2010

Remember (me).

Me planteo quererle hasta que las fuerzas me flaqueen o hasta que él decida arrebatarme todo atisbo de esperanza que quede en mi. Creo que no es consciente de que él es todo lo especial que hay en mí. Me torturan los segundos que transcurren entre nosotros. Me tortura cada respiración que no siento a su lado. Me come la angustia cuando veo la realidad tal como es. Cuando le veo a mil años luz.



_No me fío de él.
Puse los ojos en blanco.
_¿Otra vez con lo mismo? Soy yo la que tengo que fiarme de él. No tú.
Me sujetó la mano con fuerza, casi con rabia.
_Olvídate de él ahora que puedes.
Arqueé una ceja.
_¿Que me olvide de él?
Me miró.
_¿Cómo?_murmuré.
_Por favor..._suplicó.
_¿Cómo? Explícame cómo hacerlo y te juro que lo haré. Explícame cómo arrancarle de mí, de mis entrañas y de mis recuerdos y me desharé de él lo antes posible.
Entonces me abrazó. Un abrazo de súplica, de lamento. Un abrazo de estoy aquí, contigo.



Se me rompe el corazón.

sábado, 17 de julio de 2010

Stay.

Decirte que se me colorean los latidos cuando me miras. Que el cielo es más azul cuando lo observo pegada ti. Que hasta me gusta cuando llueve y las gotas se enredan en tu pelo. Que no hay nada más bonito que ver cómo te desperezas por la mañana o cómo te cepillas los dientes en mi baño. Que mis uñas no saben ser sin tu espalda. Que se me atragantan los te quieros. Y que, por favor, cambies todos los "No volverá a pasar" por un millón de " Quédate conmigo".

miércoles, 14 de julio de 2010

Faithful.

Quizás sea la ilusión dibujada en mi rostro, o tal vez las ganas que me consumen a cada instante. Hasta puede que sea el miedo que me martillea el pecho a diario. Miedo a necesitar a tus caricias tanto como a ti. Miedo a que todo lo que soy, no sea suficiente.



Me asusté al comprobar lo bien que encajaban mis manos entre las suyas. Él, interpretando mal mi expresión, las retiró.
_Perdona...yo...
Apartó la mirada. Yo me quedé quieta, observando mis manos. Preguntándome por qué demonios parecían estar hechas para descansar entre las suyas. Él buscó mis ojos.
_No quería hacerte sentir incómoda._susurró.
Nuestras miradas se encontraron. La infinita ternura con la que me observaba me hizo temblar. Me acerqué y rocé sus labios con un dedo. Él, como respuesta me abrazó. No sé qué sucedió primero. Que mi corazón se detuviese durante un instante a escuchar sus latidos, o que mi respiración dejase de importar.




Cuarenta. Y cincuenta. Y cien mil.
Todos para ti.

martes, 13 de julio de 2010

Cry, cry, cry.

No tengo ningún problema en admitir que fue el único que consiguió parar el mundo mientras me abrazaba. He despertado con otros, he suspirado, he sonreído. Podría decirse que incluso he enloquecido entre otras sábanas. Sin embargo, nunca, nadie podrá hacerme sentir lo que tú cuando me abrazas. Nadie.



_Cuando lloras pareces tan..._me miró con infinita ternura, atrapó una lágrima que resbalaba por mi mejilla y la deshizo entre sus dedos_...frágil.
Sentí el impulso de salir de allí, de refugiarme en algún lugar lo más alejado posible de él. Al mismo tiempo noté cómo nacía en mí la necesidad de instalarme en sus brazos durante el resto de mis días.
_Nunca he sido frágil._murmuré.
_Nunca te has permitido admitir que lo eres. Son cosas distintas.
Mi corazón notó el golpe. Justo en el blanco. Me llené de rabia.
_Tú me has convertido en esto.
Le devolví el golpe con creces. Esta vez fue a él a quien se le escapó una lágrima. Me besó en la frente, me miró durante un segundo y se marchó.
Con él se fueron ilusiones, esperanzas y todos los latidos que le pertenecían. Con él se fue mi corazón.






Debería ser feliz.

miércoles, 7 de julio de 2010

Stars.

Si el mundo se acabase mañana, sé que no sería la primera a la que llamarías. Es posible que ni te acordases de mí. Yo, sin embargo, pasaría mi últimos latidos queriéndote hasta estallar. Absurdo.



_Sé que no soy importante. Sé que si desapareciese de tu vida mañana, nada cambiaría. Tu vida seguiría exactamente igual que ahora...ya lo sé.
Decía las palabras con rabia, con impotencia. Como si escupiéndolas fuera a aligerar la presión que sentía en el pecho.
Él la miró casi con indiferencia. La presión aumentó.
_Si ya lo sabes ¿por qué te sigues haciendo daño?
Crash. El corazón le estalló en mil lágrimas. Mil más.





Y de repente todo se detuvo.

domingo, 4 de julio de 2010

Words.

Te podría contar cómo se ve el mundo a través de sus ojos. Podría congelar el instante en el que su mirada se posó en mí, destrozándome las defensas sin piedad. Sería perfectamente capaz de deshacerme entre lágrimas mientras te susurro que muero cuando no está. Y sin embargo, nunca, nunca, podría describir la forma que tiene de hacer que todo, absolutamente todo, esté bien. Con una palabra, una sonrisa o simplemente existiendo.




_Podría decirte muchas cosas ¿sabes? Y ninguna se acerca lo más mínimo a explicar todo lo que siento.
Le observé curiosa. Él me sonrió, yo le devolví la sonrisa y me acurruqué más junto a él. Tenía mi nariz pegada a su cuello, inhalando su olor, preguntándome cómo era posible que hubiera vivido todos esos años sin él. Me abrazó con fuerza, apretándome contra su cuerpo. Acercó sus labios a mi oreja y susurró.
_Estaré aquí siempre.
Me estremecí ante sus palabras. Tan reales, tan perfectas, tan...suyas.



Quizás sí me importe.

jueves, 1 de julio de 2010

Divenire.

Los atardeceres pierden su sentido cuando tú los observas. Palidecen, se avergüenzan de su simplicidad, lloran a escondidas por no poder estar a la altura. Se rinden ante ti.
Cuando me observas a mí...el oxígeno que respiro deja de ser...esencial.




_ Es algo tan simple como no volver a dejarlo caer. Protégelo con tu coraza, conviértelo en acero, rompe con toda esa hipotética felicidad.
_Dicho así hasta parece fácil._murmuré.
_Es tan fácil como tú quieres que sea. Simplemente eso.
Me sujetó la cara entre sus manos. Cálidas, seguras, como siempre.
_No me gusta para ti.
Sonreí con amargura.
_Me tiene que gustar a mí, no a ti._respondí.
Me soltó.
_Sólo intento que no te hagan daño.
_Tarde.
Esta vez me sujetó las manos. Sentí un escalofrío en todo el cuerpo.
_Prométeme que no volverás a verle.
Le miré a los ojos.
_No voy a hacer eso.
_¿Por qué? Sabes que la que acabará llorando serás tú. Como siempre.
Casi me reí.
_No me asusta cuánto pueda llorar. Llegué a mi límite contigo.
Apartó la mirada de mí. Seguí hablando.
_No voy a prometerte eso porque no me gusta romper promesas.
_¡Pues no lo hagas!Te lo estoy pidiendo por favor. Hazlo por mí.
Sus últimas palabras se me atragantaron.
_No me obligues a establecer prioridades.
Sonrió con suficiencia.
_Quizás deberías hacerlo...
_Es posible que salgas perdiendo.
Tragó saliva.
_Por ti,por no verte hundida una vez más, créeme que estoy dispuesto a asumir ese riesgo.



No me regales algo, para quitármelo segundos después.
No es justo.

lunes, 14 de junio de 2010

Hear your voice.

Ya no se reduce sólo a todos los momentos que hubiéramos podido pasar ardiendo entre mis sábanas mientras el invierno se congelaba fuera. No es sólo porque te habría entregado la luna y habría puesto el mundo a tus pies sin pedírmelo siquiera. No.
El problema es que no hubiera sido capaz de limitarme a eso. Sería absurdo.
Ni siquiera mi vida entera hubiera sido suficiente para regalarte todo lo que soy.



_No tienes ni idea de cuánto duele. Ni puta idea.
_(...)
_No. Me está destrozando por dentro y no puedo hacer nada. Nada. Es patético.
_(...)
_¿Poco tiempo?_sonreí con amargura_ Probablemente, pero más que suficiente.



Por favor.
No quiero más.


martes, 8 de junio de 2010

Real thing.

_¿Que cuándo descubrí que el mundo es algo totalmente absurdo?
Asintió. Yo me paré a pensar. No me resultó muy complicado encontrar la respuesta.
_Pues...creo que cuando me di cuenta de que seguía soñando contigo cada noche, a pesar de todo.
_¿Conmigo?¿Sigues soñando conmigo?
Esta vez fui yo la que asentí.
_¿Puedo preguntarte una cosa?
Me limité a escuchar con atención como respuesta afirmativa. Tragó saliva, intentado que las palabras no se le agolpasen en la garganta.
_¿Qué sueñas?
_Sueño tonterías...no sé..._miré hacia el infinito_Suelo soñar que todo está bien.
Me miró compasivo.
_Nunca estuvo todo bien.
_Lo sé_respondí_ Quizás es una forma que tiene la vida de compensarme ¿no crees?_sonreí con amargura_ Quizás es una forma de pseudovivir todo aquello que nunca vivimos.




¿Por qué?

domingo, 30 de mayo de 2010

Missing.

Fue en el preciso instante en el que la inocencia decidió dejar de comerse las uñas para convertirse en algo más que decepciones y vacío existencial. En el mismo segundo en que mi cama dejó de ser nuestra fuente de inspiración y pasó a ser el cementerio de toda tu poesía, de todos los poemas que algún día dibujaste sobre mi piel.
Entonces abrí los ojos.




_¿No entiendes que no puedo hacerte esto? No puedo...no podemos hacernos esto.
Le observé impasible, dejando que los sentimientos resbalasen sobre mi piel hasta destrozarse contra el suelo.
_No es culpa mía_murmuré.
_Por supuesto que no es culpa tuya, nadie está diciendo lo contrario. Si la culpa fuera de alguno de los dos, sería mía, no tuya.
Aparté la mirada, que hasta ese momento se había mantenido fija en él. Yo no tenía tan claro que fuera así.
_¿Tuya por qué?
_Por consentir que esto tomase forma, por dejar que te acercaras a mí, por no odiarme por cada segundo que pasaba contigo. Por enamorarme de ti sin oponer resistencia. Por eso es mi culpa.
Suspiré y esbocé una sonrisa sarcástica. Él se sorprendió.
_¿Te parece gracioso? _me preguntó.
_No, claro que no. ¿Y dices que tú te enamoraste de mi?
_Sí.
No había rastro de duda en su expresión pero no podía creerle. Le miré con dureza.
_Tú no tienes ni la más remota idea de lo que es estar enamorado.




Divenire.

martes, 25 de mayo de 2010

Deal.


Es como si cualquier rastro de felicidad a tu alrededor te estrangulase hasta llegar a asfixiarte. Como si no supieses dejar de echar de menos lo que nunca has tenido. Como si te dieses cuenta de que quieres vivir y te limitas siempre a existir, sin más.





_Me supera.
Él me miró expectante. No quise seguir hablando y él comenzó a ponerse tenso.
_¿El qué?_me preguntó.
Yo seguí callada, intentando encontrar las palabras adecuadas. Se me antojó imposible. Le miré. Él me devolvió la mirada, alentándome para que hablase.
_Se me escapa de las manos. Todo se me está escapando de las manos. Mis ganas de vivir, el día a día, la necesidad de sentir, tú...
Me observó sorprendido, como si no se esperara mi comentario. Seguí hablando.
_ No me malinterpretes. Sé perfectamente lo que hay. No pretendo nada más. Simplemente es que a veces me gustaría que no fuera así.
_¿Sólo a veces?_me interrumpió.
Compuse una sonrisa que se cargó de inmediato de una profunda tristeza sin que pudiese evitarlo.
_Qué más da eso...
Me sujetó la barbilla con su mano. Mis ojos se encontraron con los suyos una vez más.
_A mí no me da igual.
De repente, sentí rabia. Aparté la cara.
_¿Ah no?_pregunté irónica
_No._ respondió tajante, desarmándome.
Fui consciente de que, a la vez que afloraba toda mi rabia contenida, también lo hacían las lágrimas.
_¿ Y qué quieres que te diga? ¿Que sigue todo exactamente igual? ¿Que, a pesar de todo, nada ni nadie ha conseguido arrancarte de mí ? No, lo siento pero no.
Pude notar como mi corazón aceleraba su ritmo. Entonces, como si él me necesitase tanto como yo a él, me besó. Y mientras mi mundo se deshacía una vez más entre sus brazos, fui consciente de que mis latidos no tenían razón de ser sin él.




Parece fácil.

jueves, 20 de mayo de 2010

Prólogo.

Los dos sabemos que no escribiré nuestra no-historia. No por falta de ganas, no por no saber qué escribir.
Simplemente porque es nuestra no-historia. Lo que sucedía sin suceder, todo lo que fue y lo que no podía ser. Todo lo que fui y todo lo que no pudiste ser.
Algún día lo haré. Me sentaré, preparada para desenterrarte.




_¿Por qué?
Me miró por enésima vez. Me sonrió. Me dolió.
_¿Y por qué no?
Me dio un beso, dulce, húmedo, y se fue. Me dejó allí sentada, con la lluvia empapándome.
La respuesta a su pregunta era fácil. Porque terminaría por consumirme.



C'est fini.

lunes, 10 de mayo de 2010

Rainy feelings.

No sabes qué duele más. Que tu corazón vuelva a temblar y a encogerse por alguien nuevo que muy probablemente no quiera acogerle entre sus manos o que hayas permitido que vuelva a suceder una vez más, después de prometerte una y otra vez que nunca más lo harías.


Yo te juro que lo siento, pero otra vez no.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Wipe away tears.

Me consume pensar que su mirada siente por otras.
Me consume la forma que tiene de enamorar a mi corazón.

...

Me consumo. Me consumes.
Pero calla, no le digas a nadie que es por ti.



Esa palabra que resume todo lo que sientes.

domingo, 25 de abril de 2010

Want to.

_Desde entonces no dejo de pensar en ti...
De repente dejé de necesitar el aire. Vi mi reflejo en sus pupilas. En ese momento decidí poner parte de mis latidos en sus manos.
_Tengo miedo.
Su mirada se preocupó por mí.
_¿Miedo?
_Si_ murmuré.
Se acercó más a mí.
_¿A qué?
_A que dejes de hacerlo.



Todo lo que no me atrevo a decir.


martes, 20 de abril de 2010

Deep inside.

Cuando crees que todo vuelve a su cauce, cuando tu sonrisa empieza a desentumecerse...te despiertas de golpe, con el sabor de un sueño dulce aún en los labios. Vuelves a la realidad. La misma de todos los días. La misma que hiere cada día un poquito más.





Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves.

miércoles, 7 de abril de 2010

Sweet.


Tengo el alma tatuada con las palabras que susurra tu respiración, tengo un quilómetro de abrazos esperando que quieras escucharme gritar que quizás te necesite aquí, tengo miles de abriles llenos de sol que tal vez algún día compartamos.
Tengo un millón de razones para quererte y sólo una vida para hacerlo.
Me basta con que murmures que quieres que sea así.





Raro.

lunes, 29 de marzo de 2010

Afraid.


Me he dado cuenta de que sólo sé escribir cuando mi corazón aúlla lastimero. Cuando duele hasta límites insospechados, destruyéndome por completo... entonces si, las palabras se me escapan intentando aliviar un poco de lo que siento.
En el momento en que parece que unos débiles rayos de sol se asoman entre las nubes...entonces sólo silencio.
He llegado a la conclusión de que es el miedo a romperme por enésima vez lo que me hace medir con creces lo que escribo. Quizás mi corazón esté demasiado acostumbrado a reconstruirse.
No lo sé. Hoy por hoy, no tengo nada que decir.



A ver cuánto dura.

lunes, 22 de marzo de 2010


Imagínate un mundo en el que todo es perfecto, un mundo, en el que él está a tu lado. Sus manos se enredan en las tuyas y promete entre susurros no soltarte nunca.

Imagina que cuando tuvieras miedo él te mirase a los ojos, te sonriera y te dijera que todo está bien, que no tienes que temerle a nada.

Imagínate que tus sentidos solo tuvieran que centrarse en su respiración.

Ahora imagina que no eres tan sumamente ilusa como para que vuelva a pasar.

Por favor.




_Has conocido a cientos de hombres en estos meses. La gran mayoría de ellos se morían por ti. ¿Cómo es posible que sigas así?

Toda la respuesta que obtuvo fue silencio. No se dio por vencida y volvió a hablar.

_¿No has podido encontrar a alguien como él?

Esta vez sí respondí.

_No, por supuesto que no.Yo no quiero a alguien como él.

Me miró aliviada ante la rotundidad de mi respuesta.

_Me alegro. No sabes cuánto. No te merecías a alguien así...

_Yo no quiero a alguien como él._ repetí interrumpiéndola_ Le quiero a él.




Not an autobiographic thing.

viernes, 19 de marzo de 2010

Fear.


"I save my last breath for you window."
Funeral (for Love in Limbo). HIM.


_¿Sabes lo que realmente me da miedo?
_No.
Ella cogió aire.
_Que ahora ya no te necesito en absoluto.
La interrogó con la mirada.
_He pasado tanto tiempo dependiendo de tus latidos que ahora me aterroriza la idea de que no haya nada más después de ti.
La miró con expresión neutra.
_Aunque te dé miedo es lo mejor para ti. _se detuvo un segundo para observarla con intensidad_ ¿no?
Ella empezó a temblar.
_¿No lo entiendes? He llegado al extremo de tener que necesitarte. Es absurdo.


Asusta.

lunes, 15 de marzo de 2010

Every moment.



Me sonreía. Yo no pude evitar preguntarle que por qué lo hacía.
_¿Cómo no sonreír?_yo le miré curiosa y él me devolvió una mirada tierna._ Tengo a la chica más guapa del mundo justo frente a mí. ¿No te parece suficiente?
Esta vez fue a mi a quién se me escapó la sonrisa. Noté calor en el corazón. Me sorprendí considerablemente: por una vez en mucho tiempo parecía no ser de hielo. Se me ocurrió pensar que quizás era que alguien, poco a poco, tontería a tontería, estaba consiguiendo descongelarlo.






Goodbye.

jueves, 11 de marzo de 2010

Lost.


_Es como una bocanada de aire fresco_no pude evitar sonreír_es...diferente. Me hace reír y...no sé...me gusta.
Le miré esperando una mirada de complicidad y me topé con la indiferencia más absoluta. Algo me dolió por dentro.
_¿Qué...qué pasa?_pregunté buscando sus ojos.
_¿A mí? Nada. _intentó esbozar una sonrisa. No lo consiguió.
Le obligué a mirarme a la cara.
_Dime qué ocurre._susurré preocupada.
Me atravesó con la mirada.
_Que te me escurres entre los dedos. Te me escapas y eso no me lo esperaba ¿sabes?
Borré la sonrisa de mi cara al momento.
_Eres un egoísta... Lo quieres todo y eso no es así.
Me giré. Ya había empezado a andar cuando escuché su voz detrás de mí.
_A ti.
Me di la vuelta.
_¿Qué?
_No lo quiero todo. Te quiero a ti.
Me temblaron las piernas pero pudo el orgullo.
_Tarde, mal y nunca. Como siempre.
Me fui de allí sintiendo su mirada clavada en mi nuca y mi corazón encogido como nunca antes.


Fail.

domingo, 7 de marzo de 2010

Signs.


_¿Sabes? Lo peor del dolor llega cuando crees que todo ha pasado, cuando vuelves a respirar casi sin temer que se te salten los puntos de tantas heridas que aún sangran..._cogió aire no sin esfuerzo y continuó_ entonces el dolor vuelve para reírse de tu estúpido intento de reconstrucción.
La observó durante unos segundos mientras ella mantenía la mirada fija en sus manos.
_Pues demuéstrale que tus intentos no son estúpidos. Demuéstrale que no siempre tiene por qué ser así.
Consiguió que le mirase a los ojos.
_Es absurdo, cruel y es así. Siempre es así. Por mucho que lo intente no va a cambiar. Es algo que he aprendido a raíz de todo esto.
Su rostro se endureció y la miró con indiferencia.
_Te estás consumiendo por él. Hazme el favor de respirar otra cosa que no sea su nombre. Empieza a ser patético.
_¿Y qué quieres que haga yo?
_No tienes que hacerlo tú. Déjame hacerlo por ti. _su mirada ardía por ella _Déjame ser quien busque el oxígeno cuando tú te canses de hacerlo. Déjame ser la razón por la que vives cada día.
Él sujetó las manos de ella con fuerza. Ella no supo qué pensar.



Nunca llegaré a entenderlo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Leave.

Una y otra vez. Es la piedra que destruye mi camino.


Ella se acurrucó en la cama haciéndose un ovillo. El corazón le latía fuerte y respiraba de forma irregular. Cerró los ojos esperando que el dolor que sentía cesara, rogando que lo hiciera.
De repente, le sintió detrás de ella. Notó como la abrazaba entre las sábanas, pegando el pecho a su espalda.
Sentía su respiración en el cuello, haciendo que cada centímetro de su piel anhelara su voz y sus caricias por enésima vez.
_¿Qué... haces aquí?_susurró ella sin girarse. Él la abrazó aún más fuerte.
_Te echaba de menos. Mucho._murmuró en su oído.
En ese instante, ella creyó morir.




No puede hacer eso siempre.

domingo, 28 de febrero de 2010

Wrong.




_¡Dímelo!¡Vamos!
Me mordí la lengua con fuerza. No quería estallar y mucho menos decir algo de lo que me fuera a arrepentir.
Me miró y soltó un gruñido de exasperación. Caminaba de un lado a otro de la habitación mientras yo permanecía sentada en la cama. Aguantando las ganas de ponerme a chillar como una histérica. Aguantando todo lo que había sentido hasta ese momento.
Él pareció serenarse. Se puso de cuclillas frente a mí, mirándome a los ojos.
_Explícame por qué lo haces. Por qué eres así conmigo. _me susurró mientras me rozaba la cara con la mano. _Por favor. No consigo entenderlo.
Parecía a punto de derrumbarse. Mi corazón aflojó un poco. Le devolví la caricia mientras él apoyaba su cabeza en mis rodillas. Le sentí vulnerable.
_Por que no puedo quererte así. ¿No lo entiendes?_murmuré con un hilo de voz.
Pude notar sus lágrimas humedeciendo mi piel. Le levanté la cara sujetando su barbilla con mi dedo índice. Su rostro quedó a centímetros del mío.
_No puedo quererte tanto como para llegar a odiarte. No puedo.



Te equivocas.

jueves, 25 de febrero de 2010

Alone.

Ardo. Me consumo.
Me consumes.



_Lo siento.
_Tarde.
_Yo no... no pretendía herirte...
_No pretendías, no querías, todo lo mismo. Te pierde la intención, como siempre. Deja de fingir que te importa lo que haces, porque sabes tan bien como yo que no es así. No te engañes, no eres una buena persona.

En ese instante miré por última vez a la persona que más había querido en toda mi vida. Por última vez.




Mi vida sin ti.


lunes, 22 de febrero de 2010

Anymore.

It's over.



Me encontró agachada en un rincón, con las lágrimas resbalándome por la cara y temblando descontroladamente. Se arrodilló frente a mi e intentó en vano que le mirase a los ojos.
_Pequeña...
Sentía que el corazón me suplicaba clemencia. Me ardía preguntando el por qué de tanto dolor. Me hice un ovillo en el suelo mientras él intentaba rodearme con los brazos.
_Suéltame_ susurré sin moverme, con un hilo de voz.
Él pareció dudar durante un segundo pero sus brazos permanecieron firmes a mi alrededor.
_No pienso hacerlo.
_¡Suéltame!
Pude sentir su mirada perpleja clavada en mi nuca, poco a poco el férreo abrazo bajo el que me encontraba fue desistiendo, hasta desaparecer por completo casi sin darme cuenta.
Me faltaba el aire, y mientras me comía la rabia, lloré todo lo que mi alma pudo soportar. Aquel día me deshice en mi propio llanto. Me consumí en mi propio error. Un error con nombre y apellidos. Su nombre y apellidos.



Terminarás por darte cuenta.
tarde.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Weakness.

La frecuencia de nuestros besos se mide por la debilidad que sentimos en cada momento el uno por el otro.
Es como una vieja herida mal curada ¿sabes?. De esas que con el más ligero roce vuelven a sangrar.



_Explícamelo. _ me pidió_ Explícamelo, porque de verdad que no lo entiendo.
Tragué saliva y aparté la vista de su mirada inquisitiva. ¿Cómo iba a explicarle lo que ni yo misma entendía?Decidí ganar tiempo.
_¿Qué quieres que te explique?
A él se le hincharon los carrillos y resopló con impaciencia.
_Lo sabes de sobra.
Me sonrojé. Respiré lentamente un par de veces y hablé.
_Es diferente ahora ¿sabes? Antes sentía que mi corazón iba a estallar cuando me mirabas. Antes me fallaban las fuerzas cuando me sonreías abiertamente y me susurrabas que me querías...Ahora...
_¿Ahora ya no te pasa eso?
Levanté la mirada del suelo y pude comprobar que sonreía con tristeza.
_Me sigue hirviendo la sangre cuando veo cosas que no me gustan y, sí, tal vez siga sucumbiendo ante ti en ciertos momentos de debilidad pero no es lo mismo. Nunca más lo será. ¿Entiendes?
Asintió y volvió a esbozar una sonrisa triste. Me abrazó con fuerza, como siempre, y me susurró al oído.
_Me alegro de que....al menos tú hayas conseguido pasar página.
Allí, refugiada entre sus brazos, las fuerzas me fallaron una vez más. Cerré los ojos y recé para que la herida no volviera a abrirse.
Me aparté un poco, lo suficiente para mirarle a los ojos, a tan solo unos centímetros de distancia. Ocurrió en una décima de segundo. Mientras me rompía por enésima vez, me di cuenta de que no era la herida lo que volvía a sangrar. Era yo la que nunca había dejado de desangrarme por él.




Terminará
Aunque no queramos creerlo.

viernes, 12 de febrero de 2010

Stop.



¿Qué haces cuando la persona responsable de que tu corazón siga latiendo es también el que lo destroza sin compasión?







_¿No te parece divertido?
_¿El qué?
_Que tú te mueras por ella y yo dé mi vida por ti.




Si dijera todo lo que pienso...

lunes, 8 de febrero de 2010

15.



_¿Se puede saber que te pasa hoy?_ preguntó extrañado.
La pregunta me cogió por sorpresa.
_¿Por qué lo dices?
Arqueó una ceja mientras me observaba. Yo me quedé quieta, limitándome a mirarle con curiosidad.
_Estás...diferente. No sé. Sonríes todo el rato, como si no pudieras evitarlo. Hacía tiempo que no te veía así. ¿Ha pasado algo?_ me preguntó mientras acercaba sus manos a las mías.
No supe qué contestar. El silencio se adueñó de mi mirada, que se negaba a encontrarse con la suya.
Él me apretó las manos, como instándome a que hablase.
Alcé la mirada hacia él, que me observaba preocupado.
_¿Qué tiene de raro que sonría?
Mi pregunta le descolocó.
_Nada, supongo. Pero hacía mucho...muchísimo tiempo que no veía esa sonrisa. Y tengo que admitir que hasta hoy no me había dado cuenta de cuánto la echaba de menos.
Me sonrió tímidamente. A mí se me encogió el estómago y todo rastro de alegría desapareció de mi rostro. Tragué saliva y con ella un poco de la rabia que empezaba a latirme dentro.
_¿Intentas decirme que la persona que hizo que desapareciera durante tanto tiempo, ahora la echa de menos?
Él me soltó las manos poco a poco, dejándolas caer sobre mi regazo. Su expresión cambió por completo,
_Yo...nunca...nunca quise hacerte daño. _susurró.
Le miré con indiferencia.
_Ni yo quererte como lo hice. ¿Quieres saber por qué sonrío? _notaba el calor de mis latidos en las sienes_ Sonrío por que no quedan lágrimas. Por que después de tanto tiempo, por fin puedo imaginar un futuro que no seas tú. Se me escapa la sonrisa... por que que ya no vives en mí.
Me ardía la rabia dentro, me ardía casi tanto como las ganas de que sintiera una mínima parte de lo que yo sentía, casi tanto como mi capacidad de mentirle a la cara sólo por herirle.





30.980.783 segundos
desde entonces.

martes, 2 de febrero de 2010

White flag.



No sé si sabes que ya no se me ocurre cómo quererte.
Lo he hecho con rabia, con angustia, con fuerza, con miedo, casi por rutina, con cada palabra que he escrito para ti. Y ahora ya no se me ocurre cómo.
O tú me has quitado las ganas de hacerlo o yo estoy a punto de rendirme.
¿Sabes? No sé cual de las dos opciones duele más.





Sinceramente...no lo sé.